Llevo tiempo preparando un poema, una canción un soneto, para definir y alabar lo que significa “Prometheus” de Ridley Scott para mí.Por descontado el poema seria tan bello que cerraría las bocas de los ineptos que la ponen a parir, lo digo con todo mi cariño, pero esa era la idea.
Desgraciadamente no encontré palabras… así que os contare mi
experiencia sin chafaros el final.
Me senté en la butaca con mis palomitas
extra-grandes, bebida eterna, con mítico mega combo improvisado ya que cada vez
los hacen mas pequeños...ya sabéis, con pack dúo, uno de dos bebidas grande y
otros dos de palomitas. No iba solo ¿ok?
Comienza
la película, boquiabierto admiro los créditos, como siempre cuando Ridley Scott
abre el plano, mi bello se eriza.
Primera
secuencia, comienza la controversia, ¿De que va? ¿Le han envenenado? Visualmente
lo parece, muy dramático al estilo shakesperiano
(¿Lo he dicho bien?)…lo que parece un súper-hombre bebe de un cuenco y
desfallece, cayendo a través de una
catarata al fondo del rió.
Ahora
si que empieza la película, con un hallazgo arqueológico…resulta que el mismo símbolo
se repite en varias pinturas o expresiones artísticas…en diferentes civilizaciones,
separadas por tiempo y tierra, civilizaciones que nunca tuvieron contacto entre
ellas, pero que adoraban a los mismos dioses… esos Dioses representados en
forma de símbolos no es mas que otro sistema solar, tan alejado del nuestro que
era imposible que el hombre de cromañón supiese que coño pintaba o que
significaba.
Pero ya es el año 2091 y otro gallo canta. No solo
podemos localizar ese sistema si no que podemos navegar a través del espacio hasta él. ¡Solo es necesario viajar en híper sueño
durante dos años!
A
algunos esta última afirmación les resultara mofante, pero así es la ciencia ficción…a
mi personalmente me parece relajante, en esos momentos estaba tan alejado de la
realidad que podría haberme extirpado un feto de Alíen de mis adentros, si
alguien con pinta de medico y bata, me lo
hubiera argumentado… ¡Claro!
La expedición
llega al sistema, igual que la teniente
Ripley nuestra nueva heroína la doctora Shaw vomita tras el híper sueño.
Como
siempre en la expedición: hay un robot (Que todo sea dicho, me parece el mejor “niño
de mentira” de toda la saga), y una financiación de una corporación que
controla el mundo. ¿La Tyrell corporation? No…una parecida, pero casualmente
financian el proyecto en busca del sentido de la vida ¿De donde venimos? ¿a
donde vamos?¿Cuanto tiempo me queda? Las respuestas que Nexus 6 buscaba desesperadamente en Blade
Runner.
Aterrizan
en el planeta y ¡La puta! Hay una especie de forma arquitectónica que
textualmente no parece ser obra de Dios.
El “Pinocho”
de la expedición, para variar, toca y coge lo que no debe…y riza mas el rizo
siguiendo ordenes, obsesionado por la investigación. No lo hace con mala intención,
de hecho no sabe lo que es tener intención de algo.
En
ese contexto y con todo lo ocurrido... ¿Que más queréis ?Una película e sci-fy
como las de antes, A B C, el fanático del genero las caza al vuelo, pero esta
hecha para todos los públicos.
Y si,
es una precuela, algunos dicen que no tiene nada que ver, pero la verdad es que
yo no me imagino Prometheus sin El octavo pasajero.
Siempre
esta la obsesión del friki: que en una precuela todo case a la perfección en un
sentido cronológico con la siguiente película de la saga, ¿Es de esperar no? Pero
hay trucos…todos recordamos cuando en “El
imperio contraataca” Obi Wan (Alec Guinnes) se aparece fantasmalmente a un Luke
Skyalker congelado y en vez de dejarle una manta le dice:
-
Iras al planeta Dagobah…allí aprenderás
de Yoda el maestro que me enseño a mi-.
Pero
en el episodio 1: La amenaza fantasma, Yoda es un pez gordo del consejo y Obi Wan (Ewan MaCgregor) se tiene conformar
con Quai Gon Gin (Liam Neeson) como maestro.La saga continua y ves que Yoda da
clase a los jovencísimos jedy…asique acabas pensando ¡será eso a lo que se
refería Alec Guinnes, le dio clases en la guardería jedy!
Y aquí
pasa un poco lo mismo, ves el mismo tipo de nave que Jonh Hurt explora en Alíen, El octavo pasajero,
pero algo no cuadra, el superhombre no
acaba en la misma posición aunque la nave si. Podría ser exactamente la misma,
pero no lo vemos del todo, además el
planeta esta plagado de naves… ¡que más dá que nave sea! Es del tipo de las que
pilotan los “Ingenieros”, nuestro origen que sepamos ahora y el origen de esos
depredadores que nos encantan (Que ya sabíamos por El octavo pasajero).Con esta
información debería bastarnos.
Es
muy difícil encontrar algún fallo “visual” en cualquier película de Ridley así que por lo general la gente ataca sus guiones. El
guión de Robin Hood, su anterior película tenia carencias, no hay que ser un
lince para saberlo, solo hay que verla. Sin embargo este no es el caso,
criticar el guion de” Prometheus” es criticar el guión de “Perdidos en el espacio” de Mario Bava,
una de las madres de la Ciencia Ficción y por descontado de Alíen. Si no te
gusta la Sci-fy, no le pidas peras al
olmo.
La
primera secuencia parece traer de cabeza a todo el que la ve, pero la película no
trata de los súper hombre o “Ingenieros
“ si no del ser humano en busca de respuestas.
Cada
vez que la veo saco una nueva conclusión, al principio pensé que era un
desertor al que dejaban en tierra por pipa y se suicida, después que podría ser
el emperador marciano envenenado por el marciano-bruto, mas tarde que pudiera ser
un exiliado en la tierra que se suicido o que envenenaron…(…)el caso es que al descomponerse
en el río y con ayuda del veneno que parece ser un virus
vivo, se forman unas células que vemos tras el rotulo del titulo…podría ser el
momento de nuestra creación ¿Por qué no?
Sea
lo que fuere me quedo con las últimas palabras de la doctora Shaw: Continúo
buscando.
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